Actualización sobre las Declaraciones de Troncoso (Junio 2024)
(Extracto clave, validado por eventos de 2025): «Los contenedores no es más de la falta de la caja… Eso es la primera etapa, acostumbrando a la ciudadanía… Después, esos furgones van a ser cambiados a cajas… [con] graves consecuencias: gusanos, lixiviados, vertederos a cielo abierto… No va a beneficiar a la ciudadanía». La transcripción completa permanece como profecía cumplida.
Han pasado más de 17 meses desde que el exsupervisor de limpieza Jhonny Troncoso lanzó su contundente denuncia contra el plan de contenedores de basura impulsado por el alcalde Dioris Anselmo (Dío) Astacio Pacheco en Santo Domingo Este. Lo que Troncoso describió como una «improvisación» con graves riesgos ambientales, sanitarios, económicos y de movilidad no solo se materializó, sino que se agravó: los contenedores, inicialmente presentados como una solución temporal, han derivado en vertederos a cielo abierto disfrazados, con quejas generalizadas por contaminación, accidentes viales y hasta tragedias humanas. Hoy, la realidad valida punto por punto las profecías del exfuncionario, mientras la administración municipal defiende su estrategia ante una ciudadanía cada vez más frustrada.

Improvisación Confirmada: De Furgones a Contenedores, sin Transparencia Financiera
Troncoso advirtió en junio de 2024 que los contenedores eran un «parche» por la falta de 200 cajas compactadoras disponibles en el país. Hoy, la Alcaldía ha instalado más de 200 unidades metálicas en avenidas como San Vicente de Paúl, Carretera Mella y Venezuela, con una inversión inicial de 126 millones de pesos (cada uno a 500 mil pesos, según Astacio en junio de 2025). Sin embargo, persiste la opacidad: no se ha aclarado si hubo donaciones, compras adicionales o contratos de mantenimiento, generando dudas sobre el manejo de fondos en un municipio que ya enfrenta deudas heredadas. Residentes como Alexis Peña, en Alma Rosa, reconocen una reducción inicial de basura en calles, pero critican la ubicación inadecuada, que ha convertido la «solución» en un caos logístico.
Costos Millonarios: Hacia las Cajas y una Inversión Insostenible
El exsupervisor pronosticó un gasto de 4 millones de pesos mensuales en arrendamientos de 200 cajas (20 mil pesos cada una), más cobros inflados por «viajes» no realizados. Aunque el plan de cajas no se ha implementado a gran escala –debido a la escasez nacional y la necesidad de 25-50 camiones roll-on/roll-off–, Astacio anunció en junio de 2025 la meta de 500 contenedores adicionales para «enfrentar la crisis», elevando la proyección de costos a cifras astronómicas. Críticos señalan que, sin licitaciones transparentes, esto podría replicar fraudes pasados en El Pensador y Mandinga, donde empresas cobraban por recolecciones ficticias. La campaña «La Basura Tiene Días» (lanzada en julio de 2024) y multas por depósitos irregulares no han evitado la acumulación, con reportes de desbordes en diciembre de 2024 que persisten en 2025.
Plan Piloto Fallido: Acostumbrando a la Ciudadanía a un Sistema Defectuoso
Troncoso lo llamó «plan piloto» para habituar a la gente a tirar en puntos fijos antes de la transición costosa a cajas. Efectivamente, los contenedores sustituyeron furgones provisionales en vertederos históricos, pero sin rutas y frecuencias eficientes, como las que eliminaron 111 puntos improvisados en la gestión anterior de Manuel Jiménez. En mayo de 2025, el informe anual de Astacio celebró el «rescate» de espacios, pero residentes denuncian que la basura regresa cuando los contenedores se saturan, sin camiones suficientes para una recolección dinámica. La falta de continuidad ha revertido avances: en lugar de «ningún residuo toca el suelo», como prometió el alcalde, los desbordes son comunes en zonas comerciales de alta densidad.
Impacto Sanitario y Ambiental: Gusanos, Lixiviados y una Tragedia que lo Cambia Todo
Uno de los alertas más graves de Troncoso –la descomposición acelerada en contenedores metálicos bajo el clima tropical, generando lixiviados tóxicos, bacterias y gusanos en tres días– se ha hecho realidad. En noviembre de 2025, el hallazgo de una niña sin vida dentro de un contenedor encendió las alarmas sobre riesgos para la seguridad ciudadana, con llamados urgentes a revisar protocolos de supervisión. Reportes de ratas, olores fétidos y enfermedades en comunidades cercanas, como en Ciudad Juan Bosch, confirman la contaminación de suelos y aguas por lixiviados durante lluvias. La «Guerra Contra la Basura» recolectó 121,300 toneladas en 2024, pero sin educación efectiva, los contenedores se convierten en focos de plagas, validando la visión de Troncoso de «mini-vertederos en cada esquina».
Reversión de Logros: Vertederos «Recuperados» en Lugares Históricos
Troncoso denunció que los contenedores «recuperan» vertederos eliminados con esfuerzo en la era Jiménez, como en Perla Antillana, Pedro Bonilla y frente a la Fiscalía. Hoy, en febrero de 2025, se colocaron 200 unidades precisamente en esos sitios para «sustituir furgones», pero sin eliminar la raíz del problema. La acumulación persiste en áreas sin contenedores visibles o con horarios confusos, y la falta de diagnóstico de camiones necesarios ha llevado a un «caos» que ignora el éxito previo en circunscripciones 1 y 2.
Invasión Vial: Accidentes, Quejas y Convocatorias de Autoridades
La colocación en aceras y carriles viola normas de tránsito, como predijo Troncoso. En marzo de 2025, la Digesett convocó reuniones con la Alcaldía y el Intrant por contenedores que obstruyen vías en avenidas de dos direcciones, generando taponamientos y riesgos nocturnos. Aunque Astacio defiende que el 90-95% de la población está satisfecha y no hay accidentes reportados, residentes y conductores exigen reubicaciones, argumentando que afectan la movilidad en un municipio de alta densidad. En diciembre de 2024, denuncias ya pedían eliminarlos por ser «más problema que solución».
Reflexión: ¿Cuándo una Revisión Urgente?
Las palabras de Troncoso –»lo que está a la vista no se necesita espejuelos»– resuenan hoy con fuerza. Su visión de un plan que genera más daño que beneficio se cumplió: costos opacos, salud en riesgo, retrocesos ambientales y caos vial. Mientras Astacio celebra logros como el «Alcalde del Año 2024» y planes ambiciosos, la ciudadanía exige transparencia, inversión en rutas eficientes y una verdadera guerra contra la basura, no contra las críticas. Es hora de que la Alcaldía escuche: los contenedores no son el futuro; una planificación integral, sí. Santo Domingo Este merece más que parches; merece limpieza real.
Actualización sobre las Declaraciones de Troncoso (Junio 2024)
(Extracto clave, validado por eventos de 2025): «Los contenedores no es más de la falta de la caja… Eso es la primera etapa, acostumbrando a la ciudadanía… Después, esos furgones van a ser cambiados a cajas… [con] graves consecuencias: gusanos, lixiviados, vertederos a cielo abierto… No va a beneficiar a la ciudadanía». La transcripción completa permanece como profecía cumplida.



